Mostrando entradas con la etiqueta anécdotas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anécdotas. Mostrar todas las entradas

septiembre 06, 2012

La rodilla de la discordia




La ignorancia produce confianza más frecuentemente que el conocimiento: son aquéllos que saben poco, no los que saben mucho, los que con tanta seguridad afirman que tal o cual problema no será resuelto nunca por la ciencia.
Charles Darwin 



Recién la semana pasada acomodé algunos horarios, reprogramé algunas obligaciones administrativas y deslicé una o dos mentirillas piadosas, para tener libre el lunes 5 de septiembre y lanzarme con lo mejor de mis enchufes neuronales a la jornada inaugural de la “Semana de la ciencia y la innovación 2012” con sede en el maravillosísimo Palacio de Minería, obra maestra del neoclasicismo, obra del insigne artista valenciano Manuel Tolsá, mismo que también nos obsequiara la escultura ecuestre del nada glorioso Carlos IV misma que se encuentra precisamente enfrente, y que todo chilango que se respete la conoce con el cariñoso mote de “el caballito”.

Así que a eso de las diez y cuarto de la mañana, me encontraba plácidamente postrado en el patio principal del edificio justo para oír los discursos oficiales que si bien fueron desangelados, tan de buen humor estábamos los presentes que les dimos su buena aplaudida.




Alrededor de las once y media presentaron al primer conferencista magistral: Albert Fert, premio nobel de Física 2007; este fue el primer plato fuerte de la semana y una de las razones principales de mi presencia, ya que pesar de mi incipiente conocimiento de los temas, me atraía enormemente estar frente a un premio nobel y que mejor que este fuera de Física. Debo reconocer que la exposición intitulada: “Electrónica de espín; electrones, espines, computadoras, teléfonos y tecnologías de futuro”. Me causo una sensación de desamparo intelectual, aun así no me rajé y le puse rete harta concentración y al final logre concluir la experiencia con la dignidad más o menos preservada.

Fue así como al salir del Palacio de Minería decidí andar sin rumbo fijo por estas calles que nunca dejan de sorprenderme, si bien esta vez el tremendo calor y la azarosa pero kilométrica ruta terminaron por agobiarme. Y como siempre ocurre en estos casos mi rodilla empezó a quejarse amargamente, a pesar de que tengo algún tiempo ayudándola -muy al estilo House- con un bastón a manera de placebo, en lo que confirman la fecha de la cirugía, misma que –espero- ponga fin a sus dolidos pasos. 

Por lo mismo dispuse regresar al Zócalo capitalino y de ahí tomar el transporte público correspondiente. 
Aun caminaba embebido y desconcertado por la experiencia conferencistica vivida, por lo que tardé en percatarme, que todas las calles aledañas a Palacio Nacional estaban más que resguardadas por cientos de policías federales, todos ellos vestían el característico uniforme oscuro y grandes chalecos blindados, de pronto recordé que Felipe Calderón –el tipo ese que se hace llamar presidente de México- precisamente ese día presentaba su patético evento, ese que pomposamente insisten en llamar: “Sexto informe de gobierno”.

Si bien los policarpios ya estaban tomando su “lonche” y se miraban bastante relajados -el eventito ya había concluido- sin embargo las calles seguían cerradas, ocasionando la furia desbordada de los automovilistas y el desconcierto de los peatones, que intentábamos por todos los medios entender la lógica de la nueva redistribución de rutas de transporte, con la poco sana intención de caminar lo menos posible.

Fue ahí cuando me tope con ellos, al principio pude esquivar el primer volante que me extendían –tengo por costumbre no recibir publicidad que entregan en la calle, ya bastante basura tenemos sin ella- pero mientras más caminaba mas se hacían patentes las hordas de camisetas azules entregando a diestra pero sobre todo a siniestra toneladas de “papelitos”




Mi rodilla me propuso detenerme un momento, justo en la plaza de Francisco Primo Verdad –frente al Museo de la Ciudad de México- fue ahí donde uno de los miembros que después supe pertenecía a ese relativamente nuevo engendro llamado “Judíos Mesiánicos” me detuvo y me soltó a quemarropa –sin ruborizarse- que dios podía curar mi pierna, sonreí y le dije que gracias pero que confiaba más en la medicina y traté de continuar mi recorrido, pero iluso de mi, el pastorcito ya había hecho contacto y no iba a dejar ir a su oveja descarriada amen de herida, lo que imagino lo consideraba una ventaja más a su favor.

Me sonrió una vez más y me repitió: en verdad dios puede aliviarte, en ese momento decidí aceptar el reto y le cuestioné ¿a cuál de todos los dioses te refieres? 

- Al único al verdadero
- Mira no quiero hacer perder tu tiempo, soy ateo y no creo en ninguna religión 
- Yo tampoco, yo también odio las religiones, ¿me podrías permitir hacerte una oración, para que dios cure tu pierna? 
- Y dale con la pierna, la pierna está bien solo está en espera de cirugía pá darle su afinadita
- Pero dios te la va a curar; es omnipotente
- Mira si tu dios es todopoderoso… (y que le sorrajo la paradoja de la omnipotencia o paradoja de la piedra) si bien no fue fácil lograr que la entendiera, inmediatamente volvió a arremeter pasado el desconcierto inicial
- Solo deseo que conozcas la bondad de dios
- No quiero desencantarte pero la neta es que dios no existe, tú crees que dios me va a curar, pero partes de una primicia equivocada,  yo no puedo permitirte que hagas la oración, porque me sentiría ridículo, porque dios no-e-x-i-s-t-e. Ese dios del que hablas que supongo, por la estrella de David que llevas al cuello, se trata del dios Judeocristiano, pues ese y todos los otros no existen, siento decirte que te han engañado. 
- Jesús es el hijo de dios y sí existe él te puede curar (me volvió a insistir)
- Bueno te lo voy a poner en estos términos, ¿tú me permitirías hacerte una limpia para sanar tu cuerpo en honor a Huichilopoztli? 
- Si (sonrió) ¡viene! 
- (Me sobrepuse rápidamente a su malévolo contraataque) de acuerdo, solo que al final tienes que elevar los ojos al cielo y decir: “te pertenezco Huichilopoztli” 
- ¡Ah no! eso no, además yo no te estoy pidiendo que digas nada, yo soy el que va a orar.

En esas estábamos cuando se acerco una señora y a la voz de: ¿ya lo estas convenciendo? empezó a hablar y hablar que el catolicismo es la única y verdadera religión, que ellos no tenían ninguna autoridad para debilitar la fe, que los mexicanos siempre seremos católicos y guadalupanos…


En ese momento decidí retirarme, coloque mi mano sobre el hombro del camiseta azul a manera de despedida, pero el muy mentecato aprovechó este pequeño contacto -descuido imperdonable de mi parte- para mandarme un pase mágico en dirección a mi rodilla izquierda, a la vez que sonreía socarrona y triunfalmente.

Un par de calles más adelante, decidí revisar la propaganda que andaban distribuyendo los camisetas azules y me encontré con que andaban promocionando un evento “entrada libre” nada menos que en el escenario más distintivo de la ciudad; El Auditorio Nacional. En el panfletito se leía “Ven a recibir el inspirador mensaje de amor y esperanza del Rabino Jonathan Bernis… del 6 al 8 de septiembre”.





Los orígenes de esta secta no tiene mayor interés, baste comentar que “Los judíos mesiánicos” se presentan como judíos que reconocen a Yehoshúa –alias Jesús- como su Mesías, este movimiento aparentemente debe su origen a las creencias Anglo-Israelitas que tuvieron su apogeo en el siglo XVIII, así que técnicamente estos soldaditos de dios son una disidencia más del protestantismo anglosajón, con claras similitudes con los mormones, los testigos de Jehová y los adventistas. Si bien con la marcada diferencia de que estos se hacen llamar judíos, incluso observan sus mismas festividades: el Shabat, el Rosh Hashaná, el Yom Kipur, Shavuot, etc.

Desde luego que la comunidad judía se desmarca de estos singulares creyentes, se quejan y despotrican contra ellos,  los acusan -entre otras cosas- de que sus Rabinos son piratas, ya que ninguno de ellos es egresado de una verdadera Yeshivá –centro de estudio de la Torá- y otras chifladuras más.

Digamos que queriendo ser judíos cristianos, han terminado por ser cristianos con kiphá.

Ya pasaron tres días del incidente, incluso logre asistir a una conferencia mas. ¿mi rodilla? pues en términos generales igual, quizá un poco contrariada por haber sufrido semejante afrenta intelectual.







junio 18, 2012

El cineasta vengador







La venganza es dulce y no engorda

Alfred Hitchcock






A final de marzo de este año, escribí por aquí algunas disertaciones cargadas con toneladas de indignación dale aquí por si deseas leer o releer, aquella entrada; En relación al ecosidio fraguado por la banda de cuatreros, encabezada por Felipe Calderón y sus compinches; que se hacen llamar: “Gobierno Federal”

Me refiero al Megaproyecto depredador conocido como Cabo Cortés. Que básicamente era: la inescrupulosa acción de destruir un sublime ecosistema Bajacaliforniano, para construir un conjunto elitista, de esos que acostumbran los promotores del apestoso y decadente sistema neoliberal, proyectos que cual pata de Othar –el cuaco de Atila, aquel que donde pisaba, no volvía a crecer la yerba- destruyen todo lo que tocan. 

Pues resulta que después de tres meses de empecinada batalla, suscrita por diversas organizaciones ambientales, y una decidida movilización homínida consciente e informada; los devastadores no tuvieron otra opción que echar pá tras el obsceno proyecto.

Sin embargo me parece importante hacer una lectura ligeramente desmenuzada, de la farsa encubierta de mensaje, que el “inquilino de los Pinos” leyó el viernes 15 de junio y que intítulo: 
“Economía verde, Generadora de empleos e Inversión sustentable”. -Este gobierno no tiene el menor interés en generar una Economía Verde ni sustentable, ese títulito es demagogia pura-

El dichoso evento fue organizado en los jardines de “la morada oficial” y si bien el “mensaje” es tedioso y aburridon, aquí les comparto algunos párrafos que merecen cierta atención:

 Los he convocado para compartir con ustedes una importante noticia para México y, en particular, para la conservación de nuestro patrimonio natural.
Cabo Pulmo, en el Mar de Cortés, en Baja California Sur, es el único arrecife coralino en el Golfo de California. Este inigualable sitio, patrimonio natural de nuestro querido México, es uno de los arrecifes con mayor cobertura coralina del mundo y tiene una importancia ecológica vital, ya que sostiene una impresionante diversidad de vida marina.

 Hasta aquí, nada que no supiéramos sobradamente


Hace algunos años, la empresa Hansa Baja inició trámites para la construcción de un megadesarrollo turístico llamado Cabo Cortés.
Debido a la relevancia ecológica de Cabo Pulmo, la posibilidad de que se construyera el desarrollo turístico Cabo Cortés, en una superficie de tres mil 800 hectáreas, aledaña al Parque Nacional, despertó inquietudes por parte de las comunidades locales, por parte de académicos y por parte de organizaciones ambientalistas.
Su preocupación consistía en que un desarrollo de tal escala, además de una marina, podría dañar la costa, la playa y, particularmente, generar daños severos al ecosistema

Despertó más que; “inquietudes” pós ¿con quién cree que trata este tipo? 
Y además ese: “podría dañar la costa” está ridículamente disminuido.

Por ejemplo, en enero del año pasado, la Secretaría determinó que la empresa Hansa Baja, desarrolladora del proyecto, demostrara científicamente, en la nueva manifestación de impacto ambiental condicionada, que el proyecto no amenazaría la naturaleza en Cabo Pulmo.

Pós supongo que eso debiera ser lo menos. Y me pregunto ¿La empresa es la que tiene que demostrarlo?

...ha quedado claro para el Gobierno de la República y para mí, en lo particular, como Presidente de México, que el proyecto original de Cabo Cortés, tal y como fue presentado, es un proyecto que no ha demostrado aún, por decirlo de alguna manera, no ha demostrado aún clara e indubitablemente, como debe de ser, su sustentabilidad, particularmente, tratándose de un área tan importante para el Mar de Cortés y para el país.


Supongo que esa decisión, no tiene que ver nada con; una campaña de votos para defender Cabo Pulmo, misma que consiguió consolidar una  fuerza mayor a  221 mil ciudadanos.

Queda, así, cancelado el proyecto llamado Cabo Cortés, cuya autorización fue solicitada a la Secretaría de Medio Ambiente, y queda sin efectos la manifestación de impacto ambiental condicionada. En suma, el proyecto Cabo Cortés, no se llevará a cabo.

El anterior párrafo me da la impresión que; esconde el gato y nos muestra la liebre 

Esto, por un lado, demuestra el firme compromiso del Gobierno Federal con una política de altos estándares ambientales para todo tipo de proyectos, incluyendo los proyectos turísticos, de tal manera que se asegure la conservación de la riqueza natural de México.
Quiero reiterar, además, que ha sido nuestra conducta y nuestra política no autorizar desarrollos de proyectos turísticos o de otro tipo, que a menos cumplan con los más elementales criterios de sustentabilidad.

Ahora resulta que debemos “sentirnos orgullosos” de que estos rufianes, practican políticas de “altos estándares ambientales”

Pero si está más que a la vista: la destrucción de grandes extensiones de bosques y la pérdida de cubierta vegetal, misma que es sustituida por sistemas que ni remotamente proveen la calidad de los originales; la degradación de las costas, los manglares, la sobre pesca, el agotamiento de los mantos acuíferos, y desde luego el crecimiento desmedido de las ciudades, que irremediablemente acaba con los ecosistemas de las periferias, de esta manera podemos observar con horror, que este crecimiento desmedido, no se controla ni planifica, y los ejemplos son hartos: 

La súper vía poniente en la Ciudad de México, las presiones depredadoras en el Bosque de la Primavera en Guadalajara, igual que en los alrededores del Cerro de la Silla en Monterrey, la invasión de las barrancas y cañones en Tijuana, y una interminable lista de etcéteras.

Pero continuemos con el “verde” discurso Calderoniano:

Eso no significa, y quiero ser muy preciso, eso no significa que se deje en estado de indefensión a los inversionistas, a los propietarios o a los poseedores de esos predios.Sabemos que es posible encontrar el equilibrio entre el desarrollo del turismo y de la economía, en general, indispensable, en este caso, a las actividades turísticas, para generar los empleos que los sudcalifornianos y los mexicanos tanto necesitamos, que es posible hacer compatible ello con la necesaria preservación de nuestra enorme riqueza natural.

“estado de indefensión a los inversionistas” mira que hay que ser cínico y desmadrado –es decir carecer de madre- pá soltar una frase como esta.

Es, simplemente, que el megaproyecto, así llamado, de Cabo Cortés, tal y como fue presentado, queda cancelado. Y, en todo caso, habrá que empezar de nuevo, si esa es la intención, desde luego, de los interesados, con el análisis y el estudio de un proyecto de desarrollo que sí sea absoluta e indubitablemente compatible con la sustentabilidad de Cabo Pulmo.

¿habrá que empezar de nuevo?

El Gobierno Federal es sensible, en pocas palabras, es sensible, tanto a las preocupaciones de los habitantes de la zona y de la comunidad científica y ambientalista de México, como, también, a las necesidades de certeza jurídica que requiere toda inversión para generar crecimiento económico.

Y ya que hablamos de comunidad científica, sería substancial preguntarles: ¿cuántos párrafos más podrá aguantar mi higadito?


Amigas y amigos:
En numerosas ocasiones, he señalado que la protección del medio ambiente no tiene por qué estar reñida con el crecimiento económico. Ese es un falso dilema.Se puede tener crecimiento y desarrollo económico, y se puede y se debe preservar, al mismo tiempo, el medio ambiente. Y eso es lo que vamos a hacer en Cabo Pulmo.Vamos a empezar, nuevamente, un proyecto, porque éste generó tales dudas y tales suspicacias por su magnitud, que no terminó bien a bien, con el tiempo, de darnos la certeza a todos de su sustentabilidad.
Ya el próximo domingo, en la Reunión del B20 (sic), en la reunión de hombres de negocios de las 20 economías más importantes del mundo, se establecerán avances claros y trataremos de hacer una alianza por el Crecimiento Verde a nivel global.


¡hijo de tu….!



Si bien Patricia Arendar, directora ejecutiva de Greenpeace México declaró:

“Cancelar Cabo Cortés es un triunfo de los mexicanos que alzaron su voz para exigir a la Presidencia que se comprometa con la protección del medio ambiente y que deje de favorecer los intereses de empresas depredadoras, no sólo en Baja California Sur, sino en todo el territorio mexicano. El crecimiento económico y turístico de nuestro país, no es razón suficiente para destruir la biodiversidad. La cancelación del proyecto Cabo Cortés sienta un precedente de que este tipo de proyectos no deben volver a autorizarse en nuestro país”.


Yo prefiero ser esta vez más cauto, y miren que tengo ganas de ir a la fiesta y gritar ¡ganamos!; pero no nos descuidemos, cierto es que la movilización y unidad que generó esta fuerza ciudadana me llena de orgullo, pero me sentiría mucho mas victorioso si, como mencionó; Alejandro Olivera -coordinador de la campaña de Océanos de Greenpeace México-

“Nos preocupa que el presidente Calderón deje abierta la puerta o la posibilidad de que se presente un buen proyecto asesorado por la Semarnat en una zona semidesértica, cuando de entrada saben que esto es imposible. El proyecto de Cabo Cortés no sólo es NO sustentable, sino que fue ilegal, por lo tanto Greenpeace exige rendición de cuentas, y que la Secretaría de la Función Pública se pronuncie de una vez por todas por la denuncia que Greenpeace hizo con fecha 6 de julio de 2011, abalada en su momento por más de 5 mil ciudadanos”.

Efectivamente la ilegalidad se debe castigar y por mas que le busqué en el discurso al Calderón, no encontré un párrafo que mencionara la sanción correspondiente, y eso me llena de impotencia y muina.

Pero al final, la liebre saltó por donde menos lo esperaba y me dejo un buen sabor de boca, si bien lo ocurrido es de otro menester, igual da:



Resulta que ese mismo viernes -15 de junio- El director, guionista y productor estadounidense Oliver Stone, durante la presentación de su nueva película “Savages” en Los Ángeles, California declaró a periodistas:

"Calderón es un desastre, es el equivalente a George Bush.
Hizo vivir una pesadilla a México al declarar la guerra a los cárteles tras asumir el gobierno en 2006. Desde entonces, el país ha pasado de tener cuatro cárteles a siete y sufre más violencia. Es como una guerra civil. Es una vergüenza.
Y como no queriendo le arremetió un coscorrón final:

Robó la elección. No hay ninguna duda sobre la victoria de Obrador"

Sin embargo el borlote no quedo ahí, al día siguiente a pregunta expresa de la comunicóloga Susana Moscatel, respecto a qué opinaba de haber sido tan citado en México con sus declaraciones, comentó:

“¿Qué fue lo que dije? Carajo”, dijo entre carcajadas Stone. “Y voy a ir a la Ciudad de México. Pero voy a ir después de las elecciones, qué bueno.
Pues si le lastimó me da gusto, porque el tipo es un ladrón. Esa fue una elección robada y me sigue molestando hasta la fecha. Es que, es como George Bush en este país, puso a tú país en un agujero. Lo hizo. Bush nos puso en un agujero también. Así que tenemos dos hoyos, uno al lado del otro”.

Más allá de mi simpatía y admiración por el cineasta Oliver Stone, me congratulo que sus declaraciones, llene de escaramujos al egocéntrico y cínico devastador de ecosistemas, que se hace llamar “presidente constitucional de México”.












noviembre 26, 2011

Disertaciones aleatorias de Pedro el Rojo




Algunos monos ven en el darwinismo una calumnia

Valeriu Butulesc




Suerte que Dios no asistiera a la misma Universidad que los evolucionistas 

Dr. Harold Hill. Físico



Nota aclaratoria: la presente entrada viene con sello de remisa. Ya que debió publicarse el pasado 24 de noviembre.







“Excelentísimos señores académicos:

Me hacéis el honor de presentar a la Academia un informe sobre mi anterior vida de mono. Lamento no poder complaceros; hace ya cinco años que he abandonado la vida simiesca. Este corto tiempo cronológico es muy largo cuando se lo ha atravesado galopando -a veces junto a gente importante- entre aplausos, consejos y música de orquesta; pero en realidad solo, pues toda esta farsa quedaba -para guardar las apariencias- del otro lado de la barrera.”



Así inicia su exposición, Pedro “El Rojo” un simio que dejo de serlo hace cinco años atrás –tal como él lo indica-. Y continúa su narrativa recordando el día de su captura y de cómo fue herido de dos balazos, uno que le marco la cara dejándole una roja cicatriz –de ahí su vulgar mote- y el otro en la cadera, con secuelas que hasta la fecha cojea al caminar. Y también de cómo de pronto se vio enjaulado:



“Mis primeras ocupaciones en la nueva vida fueron: sollozar sordamente; espulgarme hasta el dolor; lamer hasta el aburrimiento una nuez de coco; golpear la pared del cajón con el cráneo y enseñar los dientes cuando alguien se acercaba. Y en medio de todo ello una sola evidencia: no hay salida. Naturalmente hoy sólo puedo transmitir lo que entonces sentía como mono con palabras de hombre, y por eso mismo lo desvirtúo”.


El Rojo enfatizará en su informe su cautiverio y el traslado en barco, que a la postre lo llevaría a Europa:

“No razonaba pero sí observaba, con toda calma, a esos hombres que veía ir y venir. Siempre las mismas caras, los mismos gestos; a menudo me parecían ser un solo hombre. Pero ese hombre, o esos hombres, se movían en libertad. Un alto designio comenzó a alborear en mí. Nadie me prometía que, de llegar a ser lo que ellos eran, las rejas me serían levantadas”.



Estos fragmentos corresponde al cuento “Informe para una Academia” de Frank Kafka, sin duda uno de los escritores más trascendentes del siglo pasado. Se dice que su materia prima al escribir eran: la humillación, la soledad, la angustia y la desdicha.



En este texto, Kakfa nos cuenta la historia de un simio que ha conseguido “evolucionar” hasta llegar a ser un europeo promedio, y nos presenta una clara visión de las carencias humanas, mostrándonos un perspectiva que difícilmente podríamos catalogar de halagadora y optimista, muy especialmente retrata esa sinrazón humana que tiene que ver con la falta de libertad.



Texto que viene a cuenta, ya que precisamente hoy celebramos a todo lo que da “El día del orgullo primate” por segunda ocasión. 



Desde la semana pasada venia yo tratando de fraguar lo que escribiría para este día, incluso me di una escapada a eso que llamamos: Zoológico de Chapultepec, que si bien es un claro ejemplo más de nuestro vergonzante comportamiento humano, que delimita la libertad ajena. Es la única posibilidad –en cortito- que tengo pá mirar de cerca a mis apreciados parientes.













  




















Si bien la visita resulto infructuosa, ya que a pesar de la cercanía primate, no ocurrió nada que despertara esta entumecida imaginación mía.

Así que me di a la tarea de preparar esta retacearía de textos que intentaré zurcir, con disimulada zozobra.



Que mejor manera de iniciar esta aventura primate-literaria con el multicitado, aunque no precisamente multileído Jorge Luis Borges, con un texto extraído del “Libro de los seres imaginarios”; obra de culto pá aquellos que se dedican al arte de escribir:


EL MONO DE LA TINTA

Este animal abunda en las regiones del Norte y tiene cuatro o cinco pulgadas de largo; está dotado de un instinto curioso; los ojos son como cornalinas, y el pelo es negro azabache, sedoso y flexible, suave como una almohada. Es muy aficionado a la tinta china, y cuando las personas escriben, se sienta con una mano sobre la otra y las piernas cruzadas esperando que hayan concluido y se bebe el sobrante de la tinta.

Después vuelve a sentarse en cuclillas, y se queda tranquilo.

WANG TA-HAI (1791).

Desde luego existen, una gran variedad de textos que involucran a los primates, aunque en muchos de ellos nuestros parientes son tratados de manera peyorativa, obviamente descartaré los malintencionados, así que permítanme trascribirles un breve cuento del entrañable Augusto Monterroso:


DEJAR DE SER MONO

EL espíritu de investigación no tiene límites. En los Estados Unidos y en Europa han descubierto a últimas fechas que existe una especie de monos hispanoamericanos capaces de expresarse por escrito, réplicas quizá del mono diligente que a fuerza de teclear una máquina termina por escribir de nuevo, azarosamente, los sonetos de Shakespeare. Tal cosa, como es natural, llena estas buenas gentes de asombro, y no falta quien traduzca nuestros libros, ni, mucho menos, ociosos que los compren, como antes compraban las cabecitas reducidas de los jíbaros. Hace más de cuatro siglos que fray Bartolomé de las Casas pudo convencer a los europeos de que éramos humanos y de que teníamos un alma porque nos reíamos; ahora quieren convencerse de lo mismo porque escribimos.



Esta acertada mini ficción de Monterroso hace recordar, un capitulo de los Simpsons donde en la casa del Sr. Burns aparecen mil monos tecleando maquinas de escribir, y uno de ellos es reprendido por el vejete cuando escribe con faltas de ortografía la famosa frase de la novela; “Historia de dos Ciudades” de Charles Dickens.




Esta parodia de Matt Groening, hace alusión, al igual que el texto de Monterroso a lo que se conoce como: 






El principio del Teorema reza más o menos así:



“Un mono golpeando una máquina de escribir durante un tiempo infinito, podría llegar a escribir cualquier texto dado, como por ejemplo las obras completas de William Shakespeare”.




A primera impresión pareciera más un choro extraído del antiguo testamento que de la mente de un científico, sin embargo el teorema es una original idea de Émile Borel, matemático y político francés, el mismo que determinara la primera teoría efectiva de la medida de un conjunto de puntos.



Inicialmente Borel lo presento como una metáfora para ilustrar un acontecimiento extraordinariamente poco probable, pero lo fue puliendo a lo largo de los años, hasta que en 1970 el número de monos –que inicialmente eran un millón- aumentó a “infinito” al igual que el tiempo empleado, para tan inusitada proeza homínida. Y así dar paso al Teorema que nos ocupa.


A continuación la demostración:


                                             




Supongamos; que yo soy el honrosamente mono designado pá aporrear el teclado, pero para ayudar al ejercicio, imaginemos que tengo la paradójica habilidad que en cada golpe, pulso una y solo una de las teclas.


Por otro lado, partamos de que el teclado costa de 50 caracteres. Por lo tanto la probabilidad de que “seleccione” una letra es de 1/50. Esto es lo que consideramos como un evento aleatorio estadísticamente independiente.


La probabilidad de que dos eventos independientes ocurran a la vez, esta dado por el producto de sus probabilidades; es decir la probabilidad de que escriba las dos primeras letras de Mixtli, seria (1/50) POR (1/50) = 1/2500


Por lo tanto, escribir la palabra señalada tendría una probabilidad de 0.0000000062 % de ocurrir.



Ahora bien si su primate servidor, tecleara un carácter por segundo durante las 24 horas, esto me llevaría a “escribir” (60) (60) (24) = 86,400 caracteres, por día. Por lo que para lograr escribir “Mixtli” correctamente me tardaría 495 años.


Si redujésemos nuestro teclado con fines practico, para teclear solo letras, digamos algo así como 27 caracteres. Podríamos calcular lo siguiente:



La probabilidad de escribir una palabra de n letras considerando cada evento como independiente, estaría en función del siguiente producto:


(1/27) (1/27) (1/27)… (1/27)= 1/27n  



Esta formulita nos calcula la probabilidad de escribir una palabra de (n) caracteres, en una correcta secuencia. Es decir la probabilidad de escribir las primeras cuatro letras de “Mixtli” en solo cuatro intentos, seria de una entre medio millón.



De lo que desprendemos -para un bloque de palabras- La probabilidad de NO escribir una palabra de (n) letras en (n) intentos seria:


 1-(1/27n)



Igual para el siguiente bloque, y para el siguiente y para el siguiente…



Partiendo de que cada bloque es independiente, podemos decir que la probabilidad de NO escribir una determinada palabra de n letras, en k bloques seguidos, estaría dada por:



[1-(1/27n )]k 



El valor de (n) es un valor finito –es decir que tiene fin- Por otro lado si (k) representa la cantidad de veces que repetimos el evento, podemos determinar que el límite cuando (k) tiende a infinito es cero.



Es decir la probabilidad de NO teclear las obras completas de Don William  tiende a cero, en el entendido que fuéramos capaces de realizar infinitos eventos.


 O pá ponerlo en términos más primates:


La probabilidad de escribir cualquier texto tiende al 100%, es decir ¡éxito amarrado!.


Esto nos permite asegurar que el primate en cuestión –es decir su servidor- si le diera a la tecleada durante infinitos años, podría escribir junta; toda la obra de José Saramago, la de Umberto Eco, y porque no, también; El capital de Carlos Marx –aunque comprender este último, demandaría de otros talentos-.


                            


Esto por sí solo, sería motivo de harta felicidad ya que imagínense, que uniéramos a todos los imberbes tecleadores que pululan en los cafés internet –a manera de monos infinitos- y los pusiéramos a aporrear teclas. 

La escena se miraría esperanzadora.


Pero lamento comunicarles que difícilmente podríamos obtener resultados más productivos que los textos chateros a los que nos tienen acostumbrados los jóvenes homínidos.


Ya que pá que el Teorema funcione, debemos cumplir por lo menos una de las dos primicias:



Tener tiempo infinito o tener un número de monos infinitos, y esto camaradas simplemente no es posible.



Ya que el concepto de infinito es mucho más que; mucho-muchote, más que titipuchal, incluso más que; mega-súper-archi-recontra-reteharto. (A diferencia de lo que deducía Mafalda).




Es más suponiendo que tuviéramos tantos primates como partículas en el Universo, es decir por ahí de las 1080 y que cada individuo tuviera la extraña habilidad de aporrear 1000 caracteres por segundo. Y si a esto añadiéramos que disponemos de tiempo suficiente -pá no andar con las prisas- digamos algo así como 100 veces la edad del Universo. Con todo esto; la probabilidad seria nula, incluso si solo pretendiéramos un mamotreto estilo Paulo Coelho.


Lo interesante de este asunto, es que tal planteamiento nos permite aproximarnos a concebir, la inmensidad del Infinito, ya que si dispusiéramos de ese tiempo, y aunque solo tuviéramos un solícito primate. Con ello seriamos capaces de escribir todos, absolutamente todos los textos que se han realizado a lo largo de la humanidad.




Ser primate; la neta me llena orgullo, por que mas allá de la evidente congruencia taxonómica, percibir que pertenezco, que soy parte de todo este entramado que llamamos Universo, me emociona, me halaga, me aleja de lo divino y me vuelve terreno e infinito, ya que me hermana con las estrellas, las aves, las plantas, las rocas, es decir todo, todo unido por el factor común que Sagan llamó; polvo de estrellas.



Hará un par de años –o quizá más- se presentó una exposición fotográfica, que más tarde se convertiría en libro. 


El proyecto era bien interesante, resulta que el artista Juan José Díaz Infante, en un intento precisamente de reivindicar la relación del hombre con el medio ambiente, convocó a diversos músicos, poetas, literatos, con el objeto promover el valor de coexistir con respeto, comprender a la naturaleza, y revalorar la biodiversidad.



El proyecto llevó por nombre “Changos y poetas” y de él me voy a permitir compartirles unas palabras:



“Changos y poetas es un proyecto transdisciplinario que busca generar una matriz de encuentro de varios factores. En principio, su mensaje esencial es que empecemos a pensar en el Mundo que habitamos y, no sólo eso, sino que, además de pensar, empecemos a pensar bien. El buen pensamiento lleva a acciones concretas. 

Se le ha pedido a cada poeta que le preste sus palabras a un mono. Changos y poetas explora, si el silencio del mono es quizás porque no tiene nada que decir. También explora si el hombre que descubre el hueso o el fuego como herramienta, puede hacer algo con la palabra. No sirve para nada ser un mono de palabras si uno no la sabe utilizar. 

El hecho de tener un lenguaje no le ha servido al hombre para mucho. En realidad se está comiendo el mundo y trata de matar toda la vida. ¿Dónde está el discurso de la humanidad?”.





¡Toma chango tu banana!